Pbro. José Carlos Chávez

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22 de noviembre de 2025

Se buscan talleres del reino

Imagino una Iglesia que no sea solo un lugar al que vamos a “sentir bonito”, sino una parroquia que sea un “taller del Reino” donde se vive, espera y se busca el Reino de Dios y su justicia y todas las demas cosas llegan por añadidura 

¿pero en qué consiste este Reino de Cristo?

En que no se basa en eliminar al enemigo, sino en entregar la vida por él en la cruz. Ya que la majestad de Jesús no aplasta, libera nuestras debilidades y miserias. Así pasó con el buen ladrón: el imperio romano lo condenó, pero el Reino de Cristo lo salvó: «Hoy estarás conmigo en el paraíso». Esta es la fuerza del Reino de Cristo: el amor.

Solo este amor vence y sigue venciendo:

• vence al pecado, transformándolo en gracia,

• vence a la muerte, transformándola en resurrección,

• vence al miedo, transformándolo en esperanza.

Y suplicamos que "venga a nosotros tu reino" ha de notarse en nuestras estructuras, en nuestras comunidades, en nuestra sociedad porque “El Reino de Dios es justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rm 14, 17). No solo un asunto “del alma”: es un proyecto histórico de justicia, paz y dignidad para todos y la paz es “obra de la justicia” (gaudium et spes) “el desarrollo humano es el nuevo nombre de la paz” (Pablo IV). Una sociedad en donde la justicia y la paz se besen (salmo 85) y una iglesia que espere el adviento de un rey de justicia y de paz. (salmo 71). Por eso !No basta decir “Viva Cristo Rey”: hay que vivirlo en obras de misericordia! Quien realiza las obras de misericordia demuestra haber acogido la realeza de Jesús ya que donde no hay amor que dignifica Cristo no es reconocido como Rey.

Celebrar a Cristo Rey es comprometerse a construir, aquí y ahora, trozos de un mundo donde la justicia haga posible la paz”

Que nuestra parroquia sea un taller del Reino, donde:

• ninguna familia esté sin vivienda,

• ningún campesino sin tierra,

• ningún trabajador sin derechos,

• ningún pueblo sin soberanía,

• ninguna persona sin dignidad,

• ningún niño sin infancia,

• ningún joven sin posibilidades,

• ningún anciano sin una vejez venerable.

Reina quien ama más. Por eso Jesús es Rey. “Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor”