Pbro. José Carlos Chávez

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1 de noviembre de 2025

¿Y si la doctrina social de la iglesia corrigiera a la derecha y a la izquierda?

Chile vuelve a mover el péndulo político y, con ello, se reacomoda el mapa en América Latina. Más allá de la típica pelea “derecha vs. izquierda”, quizá vale una pregunta distinta: ¿qué pasaría si nuestros líderes políticos se sentaran en el aula de la Doctrina Social de la Iglesia?

A los políticos de DERECHA, la primera lección sería: la opción PREFERENCIAL POR LOS POBRES como los primeros receptores del destino universal de los bienes. Porque no podemos lanzarnos hacia un neoloberalismo que genera riqueza y al mismo tiempo perpetua estructuras de pobreza. Tarea para los políticos azules: estudiar la enciclica dilexit te sobre el amor a los pobres.

A los políticos de la IZQUIERDA, les tocaría como primera lección reaprender el principio de SUBSIDIARIEDAD: que asegura la presencia del Estado, pero sin abosrber o reemplazar a las instituciones, evitando el asistencialismo paternalista que termina creando dependencia. Tarea para los políticos rojos: estudiar la enciclica Centessimus aunus sobre la subsidiariedad como principio de no interferencia y sana descentralización. 

Y a los votantes la Doctrina Social nos enseña que “una misma fe puede conducir a compromisos políticos diferentes” (Octogessima Adveniens, n. 50)

Quizá el desafío para toda Latonoamerica no es sólo elegir entre modelos o colores, sino exigir una grandeza política que se muestra cuando, en momentos difíciles, se obra por los principios de la Doctrina Social y pensando en el bien común a largo plazo. (Fratelli Tutti 178)